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La bandera nacional: lo que debes saber sobre su identidad y significados

SÍMBOLO DE UNIDAD E IDENTIDAD

Pocos símbolos generan en los mexicanos tanta unión e identidad como la bandera nacional. Considerada una de las más bellas del mundo por su significado, sus colores y escudo, nuestra bandera es un símbolo casi sacro en la mentalidad de cada persona de nuestra población, sea del norte, sur, de la costa o del bajío.

México como país independiente no nació en un día, su gestación fue un proceso largo que requirió el desarrollo del pensamiento criollo, nacionalista y religioso; tres elementos de unidad existentes mucho antes de que México fuera una nación, de que el concepto mexicano se entendiera como lo hacemos hoy y antes de que existieran símbolos como la bandera, el escudo o el himno nacional. Si pretendemos entender el proceso por medio del cual el mexicano requirió un símbolo de unidad e identidad como una bandera, habrá que remontarnos al siglo XIX, época de la formación nacional mexicana.

EL ESTANDARTE GUADALUPANO.

Podríamos considerar como el primer emblema, bandera o estandarte independiente de la influencia española y símbolo de unidad e identidad el utilizado por el cura párroco de Dolores, Don Miguel Hidalgo y Costilla. En pleno inicio de la revuelta insurgente de 1810, el cura Hidalgo condujo a miles de personas hacia el santuario de Atotonilco, en este recinto, se encontraba enmarcada en la sacristía de la parroquia una imagen de la virgen de Guadalupe. Hidalgo entendió la importancia de un símbolo para las huestes que conducía y la tomó como identidad religiosa, pero también como el inicio de una identidad nacional. Con ella, gran parte del ejército de Hidalgo se unió por el simbolismo religioso, pero también entendieron las implicaciones políticas, ya que el ejército realista, es decir, el que empleaba el gobierno de la Nueva España, adoptó a la virgen de los Remedios como símbolo de la corona, de los intereses españoles y como la verdadera religión. La lucha no sólo se dio en el ámbito armado, sino en lo político, de identidad y de religión por medio del uso de una bandera.

LA BANDERA DE LA VICTORIA DE MORELOS.

Años después, cuando José María Morelos y Pavón tomó el mando insurgente a la muerte de Hidalgo y a la falta de victorias de Ignacio López Rayón, también usará un estandarte como símbolo de unidad e identidad. Su estandarte era rectangular con fondo azul pálido y en el centro otro rectángulo blanco, destacándose un puente con tres letras V. V. M. (Viva la Virgen María) y sobre éste un águila coronada, en semi perfil, sobre un nopal y palabras latinas que significan: “Vencedora tanto con los ojos como con las garras”. Lo interesante del estandarte del generalísimo Morelos fue el uso de dos elementos fundamentales; el primero la religión al invocar a la virgen María como elemento de unidad, (cosa que ya había hecho Hidalgo) pero también utilizó un segundo elemento que involucraba la nacionalidad mexicana, el águila.

LA BANDERA TRIGARANTE.

La guerra de independencia llegaba a su ocaso cuando casi todo el ejército insurgente estaba replegado a zonas de poca influencia, como sierras y selvas. Las grandes ciudades estaban pacificadas y el gobierno realista tenía el control casi total del territorio novohispano. En este contexto, el general Agustín de Iturbide, fue encomendado a terminar con la resistencia de Vicente Guerrero, uno de los pocos generales insurgentes en lucha, sin embargo, el realista comenzó una serie de cabildeos para negociar con Guerrero la unión de ambos ejércitos y lograr la independencia absoluta de España. Las razones políticas, sociales y económicas son muchas, sin embargo la clase alta en la Ciudad de México y en el ejército veía con buenos ojos la independencia de España, debido a que la metrópoli había adoptado por medio de las armas y obligado a su rey Fernando VII a aceptar la constitución liberal de Cádiz que atentaba en contra de sus intereses. Cuando Iturbide une a Guerrero a su causa, fue cuestión de meses para que toda la Nueva España por medio del ejército y gobierno, adoptaran un nuevo plan de independencia nacional.

En Iguala, el sastre José Magdaleno Ocampo diseño una bandera que acompañaría a los nuevos ejércitos que había adoptado el Plan de Iguala con el cual se declaraba a la Nueva España independiente de España. Esta bandera era cuadrada y se formaba por tres franjas de igual grosor que la cruzaban diagonalmente, cada franja se ordenaba de izquierda a derecha y abajo hacia arriba de la forma siguiente, el blanco, verde y rojo, con una estrella de seis picos cada una de los colores verde, rojo y blanco en las franjas ya indicadas, al centro tenía un ovalo de color blanco con una corona imperial a cuyo alrededor se pueden leer las palabras, “religión, yndepend, unión, regimiento ynfanteria” [Sic] (Religión, Independencia, Unión, Regimiento Infantería).

 

EL PRIMER IMPERIO MEXICANO.

En la organización del llamado gobierno de la Junta Provisional Gubernativa y a través del Congreso Constituyente del Imperio en el año de 1822, emitió un decreto donde definía las características del Escudo y Sello nacional, símbolos de unidad e identidad del primer gobierno independiente mexicano. En el imperio de Agustín de Iturbide (Llamado Agustín I), la bandera adoptaría de manera oficial el verde, blanco y rojo. En la bandera se conservaría el águila y sería coronada como símbolo del imperio aunque no tendría una serpiente como lo indicaba la leyenda mexica.

 

LAS BANDERAS REPUBLICANAS.

En 1823, con sólo haber contado aproximadamente con un año de imperio, la nueva república mexicana hizo cambios mínimos, pero con enorme simbolismo a la bandera nacional. Los cambios realizados fueron suprimir la corona, símbolo del imperio y añadir al águila la serpiente devorada, complementando así el escudo como una unión entre la nueva nación republicana y sus raíces prehispánicas.

 

En los años siguientes la bandera nacional tendría pocos cambios, incluyendo la inclinación del águila, su altura o incluso su perfil. En algunas banderas se añadirían leyendas de batallones, regimientos, cuerpos militares y en tiempos de guerra, leyendas de ánimo para los ejércitos mexicanos.

 

LA BANDERA DE MAXIMILIANO.

El siguiente cambio de importancia se dio bajo el llamado segundo imperio mexicano, dirigido por Maximiliano de Habsburgo (Llamado Maximiliano I de México). Después de la intervención francesa en el año de 1862 y su triunfo en 1863, una junta de notables mexicanos (conservadores y monarquistas) nombró emperador de México a Maximiliano. Cuando el emperador tomo el poder, mando a diseñar distintos tipos de banderas imperiales; banderas de uso nacional, de uso exclusivo de la pareja imperial, de guerra, de la armada marina y de embarcaciones mercantes. Todas ellas tenían pequeñas variaciones sin embargo, conservaban elementos imperiales como; el águila coronada, una frase que decía “equidad en la justicia” y gallardetes.

BANDERAS REPUBLICANAS Y PORFIRIANAS.

Con la caída del imperio de Maximiliano y el restablecimiento de la república al mando del presidente Benito Juárez, la bandera nacional regresó a su diseño republicano ideado en 1823 con algunos cambios en la época del porfiriato. El presidente Porfirio Díaz, regularizó el uso del escudo nacional y mantuvo el diseño durante casi todo su gobierno. Sin embargo, durante los festejos del centenario de la independencia de México en 1910, Díaz utilizó un águila con las alas extendidas de frente en carteles, invitaciones, adornos y demás parafernalia, popularizando a la llamada “Águila del Centenario”.

HACIA LA ACTUALIDAD.

Ya en tiempos revolucionarios y en pleno siglo XX, la bandera nacional tendría ligeros cambios en su diseño, viéndose reflejados en la orientación del águila que comenzaría a utilizarse de perfil izquierdo, sobre un nopal y devorando a una serpiente. Nuestra bandera actual (2016) fue oficialmente creada el 16 de septiembre de 1968, por el presidente Gustavo Díaz Ordaz. El Escudo Nacional fue diseñado por Pedro Moctezuma Díaz Infante y Francisco Eppens Helguera.

Los mexicanos tenemos infinidad de diferencias políticas, económicas, de pensamiento, sociales, de raza, cultura, religión entre otras; sin embargo, la bandera mexicana sigue siendo un símbolo de unidad, de identidad y en muchas ocasiones de orgullo.

 

Miguel Ángel Sánchez P.

Historiador FES-Acatlán UNAM

Secretaría de Prensa y Propaganda SITUAM


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