Tres informes publicados en los últimos siete meses –entre noviembre de 2015 y junio de 2016– coinciden en que, con o sin la aplicación de la Reforma Educativa, la educación en México está reprobada
Miles de estudiantes salieron nuevamente a las calles de Santiago y otras ciudades de Chile en demanda de una educación de calidad, gratuita y sin lucro y en rechazo a la reforma que impulsa el Gobierno en el sistema educativo.
Dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) señalaron que mantienen su decisión de exigir que se derogue la reforma educativa, como primera condición de su movimiento de protesta.
Más de un millar de universitarios, particularmente estudiantes, manifestaron su respaldo total a la lucha de la CNTE contra la reforma educativa, y exigieron detener la represión gubernamental.
La Reforma Educativa excluyó a 35 mil escuelas del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe). En esas aulas estudian 334 mil niños que viven en las comunidades más pobres y alejadas del país.
El sureño Estado mexicano de Oaxaca revivió este domingo la pesadilla que lo aquejó durante más de medio año en 2006: enfrentamientos armados que parecían el escenario de una guerra, entre maestros disidentes y las fuerzas de seguridad.
No es solo la llamada “Reforma Educativa”. El Congreso de la Unión ha aprobado una serie de normativas que no han atendido en modo alguno las necesidades originarias de la educación pública en México.
La educación media superior y superior (universitaria) no son prioridad en el gasto federalizado del gobierno de México, pues sólo se destina 1.3% y 0.9% del monto que la administración concentró para dicha materia en nuestro país durante 2016